BUENOS AIRES (AP) — Marco Trungelliti, el tenista argentino que denunció arreglos de apuestas en el tenis, decidió darle descanso a su raqueta tras magros resultados que atribuyó en parte a la mirada de reojo de varios de sus colegas.

Trungelliti, 114 del escalafón mundial, denunció que en 2015 fue contactado por una persona que le ofreció involucrarse en el negocio de las apuestas en el tenis. A partir de su testimonio se desencadenó una investigación que derivó en la suspensión de sus compatriotas Federico Coria, Nicolás Kicker y Patricio Heras en 2018 por amaño de partidos.

El denunciante, que está radicado en Andorra, volvió a jugar este mes en su país en los torneos de Córdoba y Buenos Aires. En ambos cayó en la ronda clasificatoria al cuadro principal.

“Estos dos últimos torneos para mí estuvo muy claro que, sin desmerecer al rival, la concentración me duró media hora, estaba en cualquier otro lado”, admitió Trungelliti, en una entrevista el martes al canal Todo Noticias desde Andorra.

Sin dar muchos detalles, el tenista de 29 años dijo que durante los torneos se cruzó con “gente que ha preferido apoyar a los corruptos”, en referencia a sus colegas sancionados. “En el torneo de Córdoba el padre de uno estaba intimidando, incluso a mi esposa”, relató sin identificar al supuesto agresor.

“Por eso decidimos esta semana que tocaba jugar en Río (Abierto de Río de Janeiro) no jugar, venir a mi casa, respirar, cambiar el aire”, anunció el tenista de 29 años, quien confía estar apto para jugar el torneo de Sao Paulo que arranca el 25 de febrero, aunque no dio por segura su presencia.

“Espero estar viable para competir, sino tomará el tiempo que me tenga que tomar para volver a estar de manera competitiva como corresponde”, aseveró.

Trungelliti era un jugador prácticamente desconocido en Argentina hasta que días detalló los pormenores de su calvario con las mafias de las apuestas en una entrevista con el diario La Nación.

Allí relató que en 2015 fue contactado a través de Facebook por un hombre que le ofreció una tentadora suma de dinero para dejarse perder. Trungelliti denunció esta irregularidad ante la Unidad de Integridad del Tenis (TIU por sus siglas en inglés), un organismo independiente que se dedica a combatir la corrupción en este deporte.

Durante tres años testificó en varias ocasiones ante la Unidad de Integridad del Tenis y entre otros detalles reveló que la mafia de las apuestas ofrece entre 2.000 y 3.000 dólares por partido de torneos Future; 5.000 y 10.000 por Challengers y entre 50.000 y 100.000 por competencias de ATP.

Trungelliti también declaró en un juicio de contra Coria, Kicker y Heras, involucrados en una investigación paralela de la Unidad de Integridad del Tenis.

“Como tenistas tenemos la obligación de hacer la denuncia ante el ente que corresponde. Esa es la decisión que yo tomo. No hay grises, estás de un lado o del otro”, enfatizó en la entrevista que dio este martes a la televisión argentina.