SEÚL, Corea del Sur (AP) — Corea del Sur comenzó el lunes a encuestar a surcoreanos dispuestos a reunirse con sus familiares separados por la guerra en reuniones temporales planificadas por las enfrentadas naciones como medidas conciliadoras.

El Ministerio de Unificación de Seúl dijo que las encuestas, que se realizan con visitas a domicilio, llamadas telefónicas y cartas, continuarán hasta el 10 de agosto.

Seúl cabildeó para la celebración de la cumbre entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong Un, prevista para el martes en Singapur. Corea del Sur dice que la mejora de las relaciones intercoreanas es importante porque Pyongyang no estará dispuesto a entregar sus armas nucleares a menos que sienta que su seguridad está garantizada.

"Esperamos que Corea del Norte y Estados Unidos puedan mantener discusiones basadas en el respeto y el entendimiento mutuo”, dijo Eugene Lee, portavoz del Ministerio de Unificación. "Nuestro gobierno seguirá trabajando estrechamente con la comunidad internacional y mantendrá esfuerzos sostenidos para llevar a cabo la desnuclearización de la Península de Corea y establecer una paz permanente”.

La cumbre entre Kim y Trump, la primera un líder norcoreano y un estadounidense en activo, se produce tras un vertiginoso esfuerzo diplomático que incluyó dos reuniones entre Kim y el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, y dos viajes del mandatario norcoreano a China para sendos encuentros con su presidente, Xi Jinping.

Las Coreas acordaron antes este mes establecer una oficina de enlace en la localidad fronteriza norcoreana de Kaesong y celebrar reuniones militares y de Cruz Roja para reducir las tensiones y reanudad los reencuentros de familias separadas a principios de la década de 1950 tras la Guerra de Corea.

Las conversaciones militares están previstas para el jueves en una localidad fronteriza.